Cuando trabajamos con frecuencia tendemos a automatizar las tareas, a repetir lo que otros hacen sin plantearse si es lo correcto en tu caso o no. El trabajo agrícola genera un marco de aprendizaje inigualable porque debes aprender de lo que ya se hizo, de lo que no te funciona y de lo que funciona, aplicar el ingenio y sobre todo entender lo que te cuentan el suelo y sus habitantes.
Es en ese mundo finito, el suelo, donde se ensamblan sistemas y comunidades de raíces, minerales, microorganismos, insectos, restos en descomposición... Un lugar donde todos tienen claro su acometido para que la red funcione y ahí, llega uno, perdido, ignorante de tanta complejidad y al no entenderlo no te íntegras sino que le das la espalda, realizando labores destructivas, aplicando bolitas fertilizantes como pequeñas píldoras de falsa comida, eliminando todo lo que se mueve antes de comprobar de qué vivía el pequeño ser recién eliminado.
Cuando observas, aprendes. Si sólo miras no entenderás nunca que lo que te rodea no desea engañar a nadie promocionando productos supuestamente milagrosos para obtener grandes rendimientos a costa de la salud de todos.
Ecos de La Gomera
sábado, 17 de agosto de 2013
Observando, que no es mirar
miércoles, 7 de agosto de 2013
La Vendimia
Después de un año con bastantes problemas en los racimos de uva por ataque de odio, hemos podido recoger una cosecha nada desdeñable y con la ardua tarea de seleccionar los racimos sanos esperamos preparar, con la fundamental contribución de las levaduras, un buen vino para acompañar largas y agradables tertulias.
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